Regionalismo abierto y efectos ambientales del TLCAN en México
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Rafael Domínguez, director de COIBA, acaba de publicar en coautoría con Sara Caria (Instituto de Altos Estudios Nacionales, Ecuador), el capítulo titulado “Neoestructuralismo, regionalismo abierto y problemas ambientales: lecciones para el T-MEC”. Este aporte hace parte del libro El nuevo T-MEC y el futuro del medio ambiente en Norteamérica: ¿una agenda inexistente?, que edita Siglo XXI en México, bajo la coordinación de Simone Lucatello (Instituto Mora, Ciudad de México) y en el que participan otros 15 investigadores de diversos centros y universidades mexicanas.

El objetivo de la contribución de Domínguez y Caria es es analizar la contradicción entre la propuesta neoestructuralista del regionalismo abierto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre la inserción internacional de los países de América Lartina en la globalización y el desempeño de México en el área ambiental como consecuencia de dicha inserción por medio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, después de dos decenios de vigencia de dicho acuerdo. Para ello, se hace un balance general del TLCAN desde una mirada que conecta lo ambiental con las otras promesas iniciales de largo alcance contenidas en el tratado; se aborda la teoría neoestructuralista del desarrollo y su articulación con el regionalismo abierto que se supone inspiró el TLCAN, desde la centralidad otorgada a lo ambiental; y finalmente se esboza el balance ambiental de los últimos veinte años, en contraste con los principios y objetivos del binomio neoestructuralismo-regionalismo abierto, que precisamente tomaron la dimensión ambiental como parte medular de sus propuestas.